Estuvo en Sanlúcar, como aquellos antiguos navegantes de la mar, este ilustrado navegante de la literatura, Mario Vargas Llosa, visitaba Sanlúcar de Barrameda con el propósito firme de participar en la Romería del Rocío.El Premio Nobel de Literatura llegó a Sanlúcar el martes, coincidiendo con la primera jornada de embarque, acompañado por su esposa e invitado por un grupo de empresarios de la ciudad.
Los miembros de la corporación municipal recibieron al Nobel en el Palacio de Orleans, sede actual del Consistorio sanluqueño.
Doña Irene García, alcaldesa, manifestaba al visitante la verdadera satisfacción de los sanluqueños al contar con la visita de Mario Vargas Llosa y no dejó escapar la oportunidad de solicitarle al escritor hispano peruano su vinculación como “aliado” en el proyecto cultural en el que Sanlúcar se encuentra trabajando de cara a la celebración en el año 2019 - 2022 del quinto aniversario de la circunnavegación de la tierra, la primera vuelta al mundo, cuyas expediciones partieron desde las playas sanluqueñas a cargo de Magallanes. “Queremos abrir puertas con toda América y en esa gran fortuna, hoy queremos pedirle que sea nuestro nexo de unión con otros países vecinos”, señaló la alcaldesa electa antes de hacerle entrega al literato del ‘privilegio’ de Sanlúcar, una réplica del pergamino de concesión del señorío de Sanlúcar de Barrameda a Alonso Pérez de Guzmán el Bueno por el rey Sancho IV de Castilla y confirmado por el rey Fernando IV de Castilla en el año 1297, cuyo original obra en poder del Archivo Ducal.
Vargas Llosa aplaudió la iniciativa de la ciudad de Sanlúcar y se refirió al proyecto cultural de conmemoración de esta efeméride asegurando que “tiene un asiento cultural muy rico en el pasado, ya que durante mucho tiempo Sanlúcar fue la puerta de salida de Europa hacia América y de América hacia Europa, lo que hizo de Sanlúcar una ciudad enormemente próspera, cosmopolita y abierta al mundo”, reseñó. “Me parece un acto de justicia devolverle ese rol de ciudad puente entre dos continentes y haré votos porque esos proyectos se conviertan en realidad”, dijo escritor antes de comprometerse a aportar su “granito de arena” en favor de la iniciativa. En su visita al Palacio de Orleans, donde firmó en el libro de honor, Vargas Llosa destacó “el pasado esplendoroso de Sanlúcar que se muestra en edificios como éste”, aseguró.
Entre los asistentes se encontraba Maria Lobato Franzón miembro del patronato de esta Fundación, quién durante una amena e interesante conversación traslado al Premio Nobel el trabajo profundo, riguroso y efectivo que se está ya realizando en Sanlúcar y en particular desde nuestra Fundación, para reivindicar este Sanlúcar 2019-2022.Vargas Llosa se mostró interesado por los argumentos que Maria Lobato le trasladaba, así como por los fines y objetivos de nuestra Fundación.
redacción Fundación E D Lobato