Septiembre 2.005, J. J. Benítez, un hombre incómodo en un planeta encantado.

Septiembre 2.005, J. J. Benítez, un hombre incómodo en un planeta encantado.

 

El 10 de Octubre se pone a la venta NAHUM, la séptima parte del "Caballo de Troya", que narra la vida pública de Jesucristo

  
El prestigioso investigador J. J. Benítez.

J. J. Benítez (Pamplona, 1.946) nació para lo que hace. Cada día estoy más convencido. Es un incansable investigador. Investiga cada grano de arena, cada estrella, hasta la poesía del mar, pero lo suyo está más que claro: investigar. Pero para investigar hacen falta cualidades. No todo el mundo investiga en condiciones. Bueno, hasta cierta edad infantil, casi adolescente, tenemos la capacidad innata de investigar, de hurgar, de meter las narices y las manos en todo aquello que se ponga al alcance de nuestra vista, como hace Alain, el nieto de 18 meses de J. J. Benítez, que ahora lo escudriña todo.

Pero con el tiempo esa cualidad innata nos la van anulando, o inclinando hacia unos modales acordes con la convivencia en sociedad (eso dicen), y según sean los encargados de tamaña tarea así nos vamos formando como personas. De todos modos hay algunos indivíduos que no olvidan esa capacidad y continúan investigando toda la vida. Tanto es así que J. J. Benítez investiga hasta su propia muerte, y de ello ya ha escrito algún que otro libro. ¿Y qué cualidades hay que tener para ser un buen investigador?. Intuyo que muchas. Últimamente se escuchaba mucho aquéllo de que lo importante era saber "dónde está la información". A lo que yo le añado, que lo importante es saber "qué hacer con toda esa información".

Y Juan José Benítez maneja mucha información; datos que asocia y relaciona, después de largas meditaciones. Podrá en ciertos momentos utilizarla legítimamente para novelar algunas historias. O para proporcionar datos que rompen esquemas mentales de muchos de los que habitamos este singular Planeta, a los que este investigador zarandea atrofiados pensamientos que sólo reaccionan en limitadas ocasiones. Y no es que él sea el listo e inteligente y los demás los torpes, o los que tenemos la inteligencia fracasada, que diría José Antonio Marina.

J. J. Benítez en ningún momento le he escuchado hacer proselitismo de sus conclusiones. Uno las lee, las medita y las acepta o las rechaza. Eso es tener criterio propio ante las cosas que vemos, oímos o escuchamos. Pero ese pensamiento único que impera en esta sociedad, hace que muchos se sientan incómodos ante las tesituras o determinaciones que este investigador navarro expone.

Cierto es que uno tiene una responsabilidad a la hora de informar, y más si se es Periodista profesional, como es el caso de Juan José Benítez. Aunque él está tratando hace décadas de entrar en terrenos poco ortodoxos y molestos para la oficialidad, para el lenguaje políticamente correcto, y eso crea bastantes enemigos, lo que le convierte en un personaje incómodo para cierta gente. Yo debo reconocer que no soy un seguidor acérrimo de J.J. Benítez, pero me gusta que estimule mi pensamiento con sus cábalas y escritos. Quizás no entre dentro de los parámetros de lo considerado científicamente correcto, pero eso no le debe limitar a explorar otras posibilidades para entender este mundo, ni nadie creo que deba censurar esa actitud ante la Vida que ha elegido J.J. Benítez.

Yo le conocí en 1.999, y realizamos un exitoso programa de TV, titulado "VIDAS OCULTAS". Y J.J. Benítez tenía ante sí a un presentador y un entrevistador escéptico donde los haya (aunque más bien nunca me había preocupado mucho de esos asuntos), aunque siempre abierto a cualquier posibilidad de entender y comprender el éxito que venían cosechando sus investigaciones desde hacía muchos años. Acababa de llegar de Chipiona, de estudiar un posible caso de presencia de un humanoide. Tuvimos una avalancha de llamadas al programa de testigos de casos extraños de la zona de Chipiona, Doñana y Sanlúcar de Barrameda.

Desde aquel programa pongo mayor atención a todo estos fenómenos que me parece que ocultan a la población en general. Hay muchos que se han aprovechado de este género de investigación y lo han deformado. Pero me preocupo de poner en práctica mi sentido crítico, como ante todo lo que se me presenta en esta vida. Hace años que le acusaron de haber plagiado "El Libro de Urantia", donde J.J. Benítez sí reconoció en su día haberse inspirado para escribir "El Caballo de Troya" que tanto entusiasmó en el año 1.982. Ya han pasado muchas cosas desde entonces y lleva más de 50 libros escritos, para tanto no dá la inspiración de un solo libro.

El próximo 10 de octubre se pone a la venta la séptima parte del Caballo de Troya, NAHUM, donde nos narra la vida pública de Jesucristo. He visto su serie de TVE "Planeta encantado", donde ha recorrido un buen número de países para mostrarnos - no demostrarnos- sus ideas y realmente hay expresiones humanas y no humanas que se reflejan en los rincones del Planeta que requieren una explicación científica. Pero sin duda el trabajo incansable de Juan José Benítez, y no olvidemos el de su mujer Blanca Rodríguez y su hijo Iván Benítez, merece que le dediquemos un largo rato el beneficio de la duda a las cosas extrañas que ocurren en este Planeta.

Recorrí después de aquel programa que hicimos juntos en TV en 1.999,  coordinado por el mismo J. J. Benítez muchas casas de sanluqueños que vivían aterrados por cosas extrañas que les habían ocurrido en sus vidas,- y no todos tenían problemas psiquiátricos-, que viven con el temor de contarlas por aquéllo del qué dirán. Al contrario, muchos contaban cosas interesantes, pero entonces empezó la odisea del rodaje de la serie para TVE de Benítez el 11 de Septiembre de 2.001 en Turín (curiosamente el fatídico día de las Torres Gemelas de Nueva York) y que ya felizmente se emitió, se publicaron libros interesantes basados en la misma serie y  se editó en  DVDs.

Todavía estamos estudiando casos y cosas que ocurrieron y ocurren en esta zona de Sanlúcar de Barrameda, Doñana, Chipiona y Rota, sin embargo eso será tema para otra ocasión.



Autor: Manuel J. Márquez Moy