Una tarde de anocheceres calientes tras el Poniente
Te alejabas entre el poniente largo de las últimas horas del atardecer. Sentado frente a esta orilla generosa de olores, de mariscadores altivos que, aún a contraluz podía ver entre las lagunas sanluqueñas de aquella playa jareña, te vi partir rumbo a la Luna llena.
Siempre quisiste ser sanluqueño, o buscador de marismas entre cotos salineros, navegante por el rio, de guadalquivires azarosos y caños de atardecida. Pero hoy te vas otra vez, Sol sanluqueño, navegante de esta Barra de Bajo de Guia. Mañana te esperaré aquí, otra vez, sanluqueño tú, te esperaré mirando a Levante, como si nada, con la marea entrando y el puerto de Bonanza soñando con el nuev