17/12/2007 Carta a los Reyes Magos

17/12/2007 Carta a los Reyes Magos

Igual que cuando era chico, ahí va esta carta de niño andaluz, sanluqueño, de este pueblo nuestro quizá todavía de babero y biberón, aún en pañales con vista a lo que debe y puede llegar a ser, de letra escrita y por escribir, en esta Sanlúcar mágica y que ahora tanto espera de la magia.

De manera, que para empezar, dejadnos un andador firme, vides reverdecidas y racimos trabajados, dinero de mentirijillas y arriates en barbecho para las simientes de estreno.

Luego, toda una lista, larga e interminable, con principio pero sin fin. En la ventana o el balcón, unos zapatos viejos, como de nuestros tres mil años, justo en la quijada izquierda del Rio Grande, ese que de todo arrastra desde Cazorla hasta el Atlántico. Y si no podéis traer, al menos que os llevéis, tanto engorro, tanta algarabía y tanto cabreo colectivo como respiramos por aquí.

Con sólo esto ya ganaríamos mucho, pero en fín, aunque caiga poco, siempre será mejor algo que ná, como dijo el otro. Y algo podrán dejarnos para desliar tanto lío como se nos escurre por las manos, ya saben sus majestades, el campo, la mar, el cambio climático, los problemas municipales, los conflictos, el paro y, qué sé yo, el cuento de la buena pipa.

En fín, solo un poquito más, limpiadnos bien los rábanos de la democracia para que nadie pueda tomarlos por las hojas, que nuestros pies sigan andando con buena encarnadura y que nuestra ilusión aguante a fuerza de no labrar en balde.

Lo dicho, que la buena estrella nos alumbre y nos reúna en el belén feliz de la Sanlucar varada en la misma esquina salada de nuestra Andalucía.