Visite nuestro Blog Cultural en blog.edominguezlobato.org
Septiembre 2.005, Los mares están demasiado calientes y eso puede tener consecuencias negativas.

Septiembre 2.005, Los mares están demasiado calientes y eso puede tener consecuencias negativas.

Hay informes de todas las instituciones del mundo para todos los gustos, pero nos hemos alejado tanto de nuestro entorno natural que se están atrofiando nuestros sentidos, capacitados para darnos cuenta de los cambios que está sufriendo el Planeta

Los que nos venimos dedicando durante años al mundo de la divulgación, y al periodismo en general, tenemos una gran responsabilidad a la hora de comunicar e informar sobre acontecimientos, sucesos o dar a conocer nuestras propias investigaciones. Hoy todo el mundo coge un micrófono y habla alegremente de cualquier cosa, sin tener primeramente un mínimo de información y formación, o un criterio propio y contrastado sobre los acontecimientos.

Reconozco que no es fácil vivir y contar hoy día tanta información que llega a nuestras manos, porque es mucha, y a veces muy tergiversada y tendenciosa. De ahí que hoy más que nunca el código deontológico, el código ético del divulgador debe de estar más presente que nunca. Porque el ciudadano tiene derecho a la información, pero es también nuestra responsabilidad cuidar, -no autocensurar- aquéllas cosas que contamos.

Quizás son muchos los desastres a los que estamos acudiendo en estas últimas semanas. Se hacen comparativas con años atrás en los que no se habían conocido tales desastres a estos niveles, sea por sequía, por incendios forestales, tornados, huracanes... Lo que no podemos negar es que algo está realmente sucediendo. Y no es cuestión de alarmismo, sino de tener información y prepararnos para posibles contrariedades climáticas, y las autoridades públicas tener solucionados sus repectivos planes de emergencia.

''Y la Naturaleza ahí está dándonos la mejor información, pero hay que estar atento y avizor para leer e interpretar lo que nos habla''

"Aunque al final de mis días deje de daros aguas limpias, oxígeno, aires frescos, fertilidad a vuestras tierras y primaveras, aunque deje de latir, que al final sea pensando que habéis realizado un último esfuerzo" (Serie DIÁLOGOS CON LA NATURALEZA del autor)

     

El reencuentro del hombre con la Naturaleza no es sólo cuestión de ecologismo, sino de supervivencia física y espiritual.

Me viene preocupando que las aguas de los mares en general se están calentando demasiado. Ya lo he dicho en otro artículo de esta misma revista. Pero viendo las últimas noticias de Cataluña con los tornados, y las lluvias torrenciales en el Levante español, se confirma que algo no va bien para nuestra seguridad. Porque la gota fría es fenómeno propio del otoño, (que les recuerdo que el calendario todavía nos señala que estamos en verano), pero hay suficientes datos para preocuparse. El trastorno que hemos producido en lo poco que conocíamos de nuestro clima es tal, que no se puede detallar cómo reaccionará la naturaleza ante ciertas situaciones y condiciones de sus sistemas ecológicos. Muchos desastres naturales son normales en cualquier lugar del Planeta, pero actualmente ocurren con mayor frecuencia e intensidad, y eso es lo que desconcierta.

Que el mar esté caliente significa que los frentes de masas frías que pasen por encima, unido a una inestabilidad meteorológica puede producir lluvias torrenciales e inundaciones. Pero mucho dependerá de cómo se comporte este tiempo que se avecina el Anticiclón de las Azores, si deja pasar o no a borrascas de manera continuada, o actúa como barrera, como hizo en el anterior periodo de sequía del año 92 al 95.

Y es que hay informes de todas las instituciones del mundo para todos los gustos. Pero lo que no falla es los pequeños detalles que se pueden observar en el campo. Antes florecían los jaguarzos en Marzo, y ahora estamos en Diciembre y ya ves todo un jaguarzal con sus flores amarillas anunciando que ya no tienen que esperar al calendario primaveral.

Y detalles como esos se observan constantemente en el campo, en nuestros campos. Y la naturaleza ahí está dándonos la mejor información, pero hay que estar atento y avizor para leer e interpretar lo que nos habla a través de las plantas, las nidadas de las aves, cada vez más tempranas, y así una larga lista. En definitiva, que todos tenemos los sentidos suficientemente desarrollados para darnos cuenta de todo lo que está pasando en el Planeta, pero nos hemos alejado tanto de nuestros campos que, queramos o no es nuestro hábitat natural y se están atrofiando de no usarlos.

Dos ginetas que todavía pueblan nuestros montes ibéricos. Son indicadores de la salud de nuestro medio ambiente. Cualquier detalle biológico son actualmente datos imprescindibles para conocer el estado del Planeta.



Autor: Manuel J. Márquez Moy