
Playas, arenas de oro y agua de plata; como un tesoro, donde el sol reina con su calidez, que baña nuestro rostro como las aguas del Guadalquivir bañan Sanlúcar. En el horizonte, al atardecer, se puede ver como el sol se funde en el agua, y esta se tiñe de dorado, hasta que no queda nada del sol, sumergido en el agua, y una oscura inmensidad, se adueña de todo, y todo pierde su color... Te deseo feliz navidad desde mi tesoro...