Si cada tiempo tiene sus voces cantaoras, este tiempo nuestro, el de estos últimos años, viene de la mano de la voz de Cintia.
Díganme ustedes que no disfrutan cada sábado por la noche, allá a las tantas de la madrugada, con esa voz de niña, casi nana feliz, a bordo del “ Se llama Copla “ de nuestro Canal Sur.Porque siempre tuvo ella hechuras personalísimas y originales, traídas desde el Cante Flamenco, “jondo y visceral” entre el pellejo y las carnes de esta Andalucía nuestra, pongamos en este rinconcito marinero de Bajo de Guía.
Arte flamenco, y ahora coplero, definitivamente andaluz y sanluqueño, en ese, pudiéramos llamar heterodoxo sentido del poderío que ella pinta en el escenario ensalzado y combatido, en la misma medida, siempre en el ojo de la discusión, para jurado y para público, en la cresta de la polémica, entre los duelos artísticos y la lista de puntuaciones al final de la madrugada.
Cintia es y será, antes, durante y después de Canal Sur, el éxito multiplicado, seguro a través de una discografía justa con sus meritos, éxito de la estrella de primara magnitud que es. Porque así empezó, balbuceante entre las primeras melodías de la niñez y ahí está, ahora, en esos veintitantos años que para ella son ya los de la madurez artística definitiva.
Y la Merino seguirá popularizando el cante, y no mucho más allá, se dirá…
- Digo, ayer escuche “ la bien pagá… por Cintia Merino,
Como hoy sabemos bien del cante por Caracol, por Marchena, por Mairena, por La Sallago o por Laura Vital.
Así que Cintia, ánimo y airea tu cante, ese que tantos años lleva en tu trastienda, ese que sacas cada sábado de los cuartos oscuros para extenderlo por España como se tienden las ropas blancas a los soles del Barrio Alto o de Bonanza.
Anchísimo tu auditorio de hoy, ese que espera aprender contigo de flamenco y de copla, y que escucha de tu voz, de tu acento andaluz, ese cantar lírico, inevitable, luminoso y aterciopelado.
Porque tú eres convicción, facultades y temperamento , eres pasión, color y emoción cuando brindas al sol antes de tu copla de cada día entre tu sonrisa y esos ojos de niña mala sabiendo que te llevas por delante al más “pintao”.
Así que sigue así, Cintia, con tu talla cantaora, con tu cantar y con tu cante de hondura y derechura allí donde haya gente que sepa escuchar y quiera aplaudir.
Porque tú eres hoy amante de la copla, buscadora del arte, inquieta, inteligente, creativa sembradora de aplausos y , también, de esos puntos que tanto cuestan y tanto valen del “Pive” y de “Hilario”.
Y que sepas que por ti rezamos, en esta orillita de la mar, desde nuestras calles de Sanlúcar, en la viña y en la mar, desde la ida hasta la vuelta. Y que rezamos para que redondees tus perfiles de cantaora larga porque, pocos, muy pocos tienen lo que tú tienes.
Porque la suerte….. la suerte…..
Está en tus manos, Cintia.eduardo domínguez-lobato rubio